miércoles, 3 de septiembre de 2008

te veo... me miras...


La comida me sabe insípida y salada a la vez, el agua color de perla es azucarada, mi cabeza da vueltas, no puedo dejar de escuchar tu músiCa, sal de mi cabeza, dice la intérprete, no sabes que te interpones en mi camino?, quizás lo que queríA decir es que no tengo hambre o que simplemente como por comer, por qué el comer representa algo importante en la vida? alguien sabe por qué la vida se ha vuelto mejor?
El ave vuela y comer los desperdicios, los desperdicios fueron comidos por mí, pero ahora ya no los reconozco, mi saliva no es la misma, la del ave es agua, agua que será vapor y a la vez nada. Todo es nada, nada de nada.
En la siguiente mesa te observo y me observas sin pensar que nos observamos, yo te miro, tú me ves, pero no es la primera, es la octava y lo sé. Australia, grito, pero mi maestro me contesta, no conozco, nunca he ido, Nueza Zelanda es mi destino pero no el camino al país que para él es divino.
Mi pulcera corta la circulación del camino sanguíneo al corazón, un suspiro, dos quejidos, ocho sueños, uno donde sólo tú existes y nada más, muerte, vida, vida, alegría, alegría, tristeza, tristeza, vida, vida y muerte, muerte duradera vida llenadera, llenadera de conocimientos mal vividos para el uso irracional del cerebro que algún día alimentará a los gusanos, gusanos mismos que repudiaste en tu camino.

martes, 1 de julio de 2008

Lucinda y un besar


La última noche que subí a la montaña que está arriba de mi cabeza me encontré con Lucinda quien se dignó a sentarse a mi lado y contarme una historia que no parecía tener fin... parecía una niña sin sus listones de colores, empezó a hablar como si fuera la última vez pero la primera que lo hacía con una persona, pensé callarla pero supe que si lo hacía perdería más tiempo del que tenía libre.
-Supe lo que era besar a alguien a mis 78 años, pasé 78 años intentando encontrar la forma de besar a alguien pero no lo conseguí, hasta el día en que me digné a ver mi rostro en el agua y darme cuenta que no necesitaba esperar más tiempo a que alguien se dignara a besarme, ¿tú has besado?
Me quedé helado, no supe qué contestar aunque ella y yo sabíamos la respuesta.
-No, no yo no digo esa forma de besar tan usual que los humanos tienen, yo hablo de esa forma de besar por besar y no esperar a que alguien más lo haga.
Mi cara parecía transparentarse aunque ella ya sabía la respuesta a lo que diría más adelante.
-Quizás pienses que esta montaña que está arriba de tu cabeza algún día se derrumbará y te dejará bajo tierra, pero, ¿has besado a alguien?
Me empecé a impacientar y una lágrima calló de la mejilla izquierda de mi compañera de plática.
-Si te contesto que sí lo he hecho de la forma en que me lo dices ¿prometes no llorar más?
Lucinda sintió que la montaña comenzaba a cobrar vida pero siguió impaciente con la misma pregunta, ¿has besado a alguien?
-Sí- dije con voz quebrada y nerviosa y ahora la lágrima rodaba por mi mejilla.
-La soledad se vive acompañada de recuerdos que sirven para hacerte llorar y reflexionar lo que has hecho en vidas pasadas, si un beso simboliza que alguien te ama puede que estés equivocado y que la montaña se derrumbe antes de lo que piensas.
Mis piernas temblaban y decidí levantarme con una serenidad de 78 años.
-Anda ve, corre, busca y encuentra, sabes que el agua en la que te reflejarás está a punto de acabarse y que no quedará tiempo suficiente para que puedas besar por besar.

lunes, 23 de junio de 2008

historia inversa...


no es fácil yo también se lo dije a Esterina... pero igual la forma en que el profesor la miró no fue la más adecuada... hay cosas que importan más en esta vida que dejar de comer un pastel de chocolate o cereal con bombones y mantequilla... si la grasa va a tu panza y piensas que engordarás... quizás mañana no despiertes para sentirla... qué es mejor?... Hermenegildo despertó aquella tarde después de la siesta de 3 cuando dejó de comer moscas... su madre lo miró de reojo y pensó que era feo, aunque nunca se lo dijo por miedo a ser asesinada... te veré en el desayuno? fue su pregunta temida, pero él ya había salido por la puerta que su esposa contruyó antes de dejarla... Eclesiástico sintió el estómago de Gonzala cuando cambió de lugar en la cama para uno... pensó que era más grande pero más suave y que el pollo cocido con hojas de albahacar hacía efecto en sus entrañas, pero el sudor del calor nocturno lo hizo despertar antes de caerse de la cama para uno... Feliciana tomó el refresco con sabor a canela y espuma gaseosa, mientras Adelo la observaba por la ventana de tres lados... era pesada y morena como la madera de aquella ventana, nunca se cortaba el cabello pero sus rizos eran más cortos que los de una oveja recién rapada, el frío calador le llegaba al cerebro lo que la hizo paralizarse durante diez minutos mientras la mirada de Adelo la fue descongelando...

sábado, 14 de junio de 2008

te enteraste que...?


ya te enteraste que ayer murió enrique? el único hombre que te amó y te bendijo como si fueras una santa?... también te enteraste que dejó una hija bastarda a la más méndiga de las mujeres del pueblo?... por qué no lloras? por qué no sientes dolor? acaso no te duele que haya muerto el hombre que te denfendió de todo lo malo que has hecho?... también te enteraste que dejó una casa donde vivirá su madre por el resto de su vida sin salir a la calle?... también te enteraste que enrique pronunció en sus últimas palabras tu nombre?... te enteraste acaso que el difunto quería que fueras a su entierro?... ayer el cielo se cayó convertido en agua, dios predijo que moriría en día nublado y negro... su alma no descansará en paz hasta que sientas dolor y pena por su falta... enrique te visitará cada día con su noche las 24 horas enteras hasta que le dediques una lágrima de tu dolor... quizás sepas que enrique quería destrozar tu vida como tú lo hiciste con la de él... dios predijo que moriría en tu mente pero no en el mundo que te rodea... la lluvia hará que enrique regrese en forma de agua y que te tocará hasta el último rincón de tu cuerpo... la semilla que enrique quería ver crecer ahora crecerá en tu ser sin que te des cuenta... también te enteraste que enrique sabía que moriría ayer?... no tú no sabes ni siquiera cómo te llamas... pero ahora el dolor y la conciencia te llenarán de dolor y tristeza por la falta del único ser que pudo darte una vida entera sin reprocharte siquiera que tú lo hayas asesinado...

miércoles, 11 de junio de 2008

hablante, acabante, grabante


sí... y mientras ese escuchante que ahora se vuelve hablante habla sobre la niña que venía del futuro sabes que esas dos piezas de pollo a medio cocer no alcanzarán para saciar un hambre de medio día... también sabes que el cigarro encendido durará menos de lo que esperas... ¿qué se sentirá ser niño para siempre?... le quitas unos huesos al hablante que ahora se convierte en atacante por verte raro al comer las sobras... es que mi madre dice lo mismo, la carne que le queda al hueso debe ser acabada... y si el niño quisiera ser grande???... y si el grande quisiera quedarse hasta ahí???... no sabes si el beso es sincero, los ojitos son líneas rasgadas... el infante se acerca al hablante pero el hablante come un helado que al parecer es gigante... no es rima ni siquiera es prosa es simplemente un escrito que no debe olvidarse... lo marcó de por vida!!! dice el acabante... estará en internet!!! dice el grabante... y el hablante sin hablar sólo espera que el amor de ese niño infante se convierte en realidad a través de alguien a quien acababa de recordar... no importa ya que afuera llueve como si jesús pensara que en el mundo lo único que hace falta es agua y... sí... tiene razón... aunque sólo sean diez litros para el baño purificante contra un mal que al hablante pronto quitará...

domingo, 1 de junio de 2008

no fue correcto...


te doy las gracias de buena manera... pero no... no fue correcto saber la verdad... no fue correcto que en un momento me haya alegrado la vida el saber algo que no es mentira... porque el simple hecho de saber lo que siempre se ocultó me hace pensar que mi existencia se vuelve verdad... que estar aquí encerrado mientras alguien más disfruta de esa calle que se ve por mi ventana lo hace más vivo que yo... te doy las gracias por darme a entender que el nombre que no debió conocerse ahora está más oculto que antes... gracias por nada verdadero... gracias por algo no duradero... gracias por algo que te quedaré a deber... no fue correcto quedarme una hora en mi cama... no fue correcto mirarme al espejo y no cambiar mi aspecto... no fue correcto escribir esto... y sin embargo mi existencia se vuelve verdad...

sábado, 31 de mayo de 2008

intentas...


el día que deje esta ciudad llena de personas desconcidas me daré cuenta de cuánto he vivido... cercado y atrapado en una fotaleza de conocidos entre sí y que se odian para sí no puedo entender cómo una hora se puede transformar en un mes... y que la necesidad de caminar y encontrarte con nadie hace que te sientas más lleno que nunca... intentas ser diferente pero sabes que terminarás siendo como ellos... intentas ser igual pero sabes que te reclamarán por serlo... intentas reírte con ellos pero ellos sólo se ríen de tí... intentas cuantas cosas quieres intentar en una hora pero esa hora ya es un mes... intentas intentar alcanzar el objetivo, pero el objetivo se aleja de tí... intentas llevar un tipo de vida más o menos al alcance de los demás y sin que te des cuenta los demás ya cambiaron el suyo... sabes que una noche de desvelo es mejor que un día de trabajo intenso... y que la única forma de alejarte de ello es viviendo un segundo cada vez más adentro...

no necesitas...


no necesitas decir adiós para que me de cuenta que te fuiste antes de que yo me despidiera... no necesitas saber que te soñé en una noche de descanso semanal después de pasar 4 meses en una escuela... no necesitas enterarte que me la vivo lleno de obligaciones y trabajos innecesarios para una carrera como la mía... no necesitas decir que te encontrarás cerca de mí aun cuando yo pienso que jamás lo vas a estar... no necesitas mirarme porque sé que puedes hacerlo sin que me de cuenta aunque con ello llegue la desconfianza y la verguenza... no necesitas caminar despacio y sin ganas cuando sientas que te persigo con la mirada... no necesitas ir más allá de lo que mis pensamientos y mis deseos necesitan de tu presencia, porque con el simple hecho de que necesites saberlo entenderás cuánto he pensado en tí...

lunes, 14 de abril de 2008

sí... era rojo...


es rojo mamá... es rojo... te lo aseguro... se me quedó viendo un segundo... después me dio la espalda... no le ví bien la cara... pero te aseguro que es rojo... como aquél cosmético que te pones en la boca... así... justamente así... lo aseguro... era rojo... no le ví la cara... pero puedo asegurar que sus mejillas eran rojas... al igual que su cabello... me miró... yo no le ví... pero aseguro que es rojo... su playera también... se fue alejando cada vez más... y creo que pronunciaba mi nombre... yo lo quiero volver a ver... pues algo me dice que lo he conocido desde antes... no sé por qué... pero algo me dicta que ya lo conozco... es rojo mamá... te lo aseguro... nunca había sentido tanta paz... sus ojos son grandes... pero no rojos... en cambio él sí era rojo... un rojo intenso que se perdía con su sangre... sangre?... sí sangre... sangre que le corría por la mano... por la frente... por el pecho... es rojo... lo aseguro... aunque ahora... creo que ya no estoy tan seguro... de tanto que te lo he dicho... puedo asegurar que su sangre era verde...

ya mañana será...


te duermes... una... dos... tres... cuatro de la mañana y el sueño no llega... le intentas abrir las puertas con una lectura atrasada de un libro que ni siquiera te acordabas pero que viste tirado a un lado de tu refrigerador y se te antojó saber el final de gabriel, el personaje central de la novela, que para colmo no entiendes... nada es para tanto lees en la portada del libro de 150 páginas que para tí fueron una eternidad... terminas... apagas la luz... intentas dormir... carajo! piensas... te levantas... enciendes la luz... enciendes un cigarro... ves el humo que se pierde con el color de tus paredes y piensas que le hacen falta un poco de color... terminas... te acuestas... apagas una vez más la luz... escuchas risas a lo lejos... alguien más no puede dormir... cierras los ojos... piensas en nada... en blanco... tu mente repite la hora de despertar... 8:15... ya es hoy, piensas... los ojos te arden... el cabello está levantado... tú no... las noticias suenan... una entrevista... pronóstico de calor en el día... frío de noche... carajo! una vez más... lo que odias tanto... te ves al espejo... no te reconoces... ves tus dientes... los lavas... la cara también... tienes un dolor en el estómago... no es de hambre... no es de enfermedad... es de vacío... miras el ropero... no hay ropa... no para esa ocasión... no combinas... no te vistes bien... eres más informal... exageras... te odias... sientes que te molestará... te vale madres... tomas tu pesada mochila... dos libros... una libreta... tu computadora personal... un lapicero... y la carga de un nuevo día... que no sabes cómo terminará...

quiero...


quiero esa pelota grande de colores cambiantes que rueda por el pasillo de la casa de la abuela... ella se dignó a levantarla hasta lo más alto... en su armario de cuatro llaves y un listón... sus lentes me ven porque sus ojos son pequeños... casi imperceptibles... el cuento que ayer me leyó decía cosas de Dios... aun así quiero esa pelota... aquella con la que sé que nunca dejaré de ser niño... con la que nunca tendré que crecer y ver el mundo de otra forma... con la que rodaré por la playa cuando mi padre regrese... con la que recibiré a mi madre de su viaje... quiero esa pelota... no sé cómo lo lograré... sé que está muy lejos de mi alcance... sé que tengo que ser más grande para tenerla... pero no quiero crecer... la abuela me lo ha dicho muchas veces... me lo repite a diario... yo quiero ser un niño por siempre... ella no me cree... yo le creo a sus cuentos... pero no quiero crecer... lo único que quiero es esa pelota de colores cambiantes que rueda por el pasillo de la casa de la abuela... ella no lo entiende... yo no quiero crecer... porque en realidad lo que ella no sabe... es que yo ya crecí...

aquí amanezca por favor...


son las once de la mañana... la cabeza te da vueltas y despiertas en una cama que no es tuya... dos personas más te acompañan en el descanso... sabes que llegaste una noche antes... pero no cómo... el celular suena... no haces caso... vuelve a sonar... y sabes que algo malo sucede... no tomas importancia... no es tuyo... vas al baño... no te reconoces... los ojos pequeños y el cabello alborotado... sabes que alguien más es tu reflejo... tienes hambre... y sales al encuentro del alimento... un carrito... dos carritos... mucha gente... mucho ruido... muchos carros... mucho aire... demasiado... exagerado... más del que puedes respirar... una pastilla... dos... un refresco de cola... quizás tres me calmen... la cabeza tiene dinamita... a punto de estallar... el niño llora... abre la boca... ves sus anginas... tiene fuerza... la tuya la perdista una día antes... ¿dónde estás?... quieres correr... ya no tienes dinero... volteas... regresas... suena tu celular... no contestas... suena otra vez... no lo escuchas... suena tantas veces sea necesario... contestas... el limosnero te ve... lo ves con ojos de caridad... en realidad no lo ves... la gente camina... te atropella... regresas más... ahí están... las dos personas te esperan... no sabían dónde estabas... qué pasó?... te dignas a cuestionar... nadie sabe nada... se voltean a ver todos... sabes que quizás el efecto aun no acaba... y que el mundo donde aun estás al otro día desaparecerá...

una... dos... atrás...


comes una hamburguesa... sientes que la comida es cara... ves hacia la ventana del lugar y sientes náuseas de embarazada... piensas que mañana quizás comas mejor... o no... ves a otros iguales a tí... y a la mayoría iguales entre sí... quieres cambiar y sentirte igual... no sabes qué hacer... miras hacia arriba y ves una araña en el techo... piensas que la araña te ve pero no te importa... lo único que quieres es hablar de esa persona que no sabe de tu existencia... quieres gritar y salir corriendo sin pagar la cuenta... la cuenta ya está pagada... lo que quieres es una excusa... una excusa que no te deje ser lo que eres... quieres cambiar... pero sabes que es demasiado tarde... la vida es tan corta para trata de ser otra persona...

sábado, 16 de febrero de 2008

y cuando pensabas que...


y cuando pensabas que el pasado era peor y que una peda en viernes hasta las 10 de la mañana mientras una señora hace el aseo y te mira por cantar y bailar sientes que la vida vale la pena y que cuando moriste por última vez renaciste en tí para vivir de sobra lo que te hizo falta en una vida pasada...
y cuando pensabas que los amigos ya se habían ido y te habían dejado pagando una copa de sobra te sentiste sólo y querías que todos se acordaran de tí...
y cuando pensabas que pensar era mejor que vivir empezaste a comprender que cuando moriste por última vez fue la primera en que viste a los demás...
y cuando pensabas pensabas que... que todo estaba perdido...

sábado, 9 de febrero de 2008

nada...


cuando crees que una conversación se desvía gracias a una mala racha de lenguas enredadas sientes que la segunda vez que moriste será necesaria para repetirla y dejar con la boca abierta a tu escuchador...
oyes un sapo... oyes una vaca... oyes los sonidos de tus propios oidos... oyes las malas palabras... oyes las que no se dicen así... oyes las que ya no tienen remedio... oyes porque oyes...
ya no quieres ser tú... quieres ser el que eras... quieres ser el que tu mamá quiso que fueras... quieres ser el que tu amigo dijo que no quiere que seas... quieres ser todo pero eres nada...
sientes hambre... sientes necesidad... sientes tu estómago... sientes tus intestinos... sientes la película que predijo que sentirías... no sientes nada... sientes que el nada te hará sentir más de lo que pensabas...
simplemente eres nada...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Y pensar que el pasado ES peor...

Quizás sea cierto... quizás nadie lo sepa... quizás nadie se atreva a leerlo... quizás nadie se atreva a verlo... no espero una entrega primordial de sentimientos y vicisitudes mismas que se dan de manera sorpresiva cuando lees un libro de García Márquez o ves una película ochentera mientras comes algo chatarra y sientes que nada puede ser peor afuera que el frío airoso que te quema sin tocarte...
Si supiera de qué hablas entendería mis palabras y si te sientas en un abrigo de alguién más quizás te lo reclame pero vale más una noche de amigos y chelas que el sentimiento mismo de un ladrón...
Quizás el pasado sea peor... pero no sabes que tu propio presente ni siquiera lo es...